Perder peso significa mucho más que bajar en la báscula

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Cuando las personas deciden adelgazar no es siempre por una cuestión de salud, sino por algo mucho más profundo que el simple hecho de perder peso. Es lo que la pérdida de peso implica en cada uno lo que hace que las personas quieran perder peso.

¿Qué puede significar perder peso para las personas?

Perder peso significa recuperar el amor por ti mismo, gustarte.

Perder peso significa sentir que llevas el control de tu vida.

Perder peso significa mutar, cambiar la imagen que hemos tenido durante los años que están siendo (o han sido) duros para nosotros

Perder (mucho) peso podría ocultar una necesidad de llamar la atención de los que hay a tu alrededor, demandando amor (esta se da en las dos direcciones, pérdida y ganancia)

Perder peso a través de una alimentación ordenada y sana, podría equilibrar tu “caos” interior, aportarte estabilidad (recuerda que tu vida está en tu plato, y equilibrando tu alimentación probablemente te sientas mejor y más estable)

Perder peso podría hacerte sentir más joven, ralentizar el envejecimiento

Ponerse a dieta no es solo la #operacionbikini

Como ves, “ponerse a dieta” no es algo tan simple como prepararse para la operación bikini. Las personas empiezan una dieta porque necesitan un cambio, porque sienten desesperación interior, porque necesitan gustarse y volver a quererse, porque anhelan vivencias del pasado cuando eran delgadas, porque necesitan gritar a los 4 vientos que ellas son las dueñas de su vida y no tú. Perder peso es demostrarte que eres digno de amor cuando no consigues verlo de otra manera, o de ayudarte a conseguir ese reto tan importante en tu vida cuando te falta seguridad. Esto es lo que significa perder peso.

Dieta saludable o desorden alimentario

Hay una diferencia muy grande entre ponerse a dieta de manera saludable con dejarse llevar por la desesperación, centrándote únicamente en ver la báscula bajar de forma drástica. Aquí estás pasando por alto el riesgo que ello puede llevar sobre tu salud física, pero sobretodo, mental. Entrar en la espiral de la obsesión te creará una adicción, y como toda adicción te llevará a extremos. No es díficil entrar por la puerta de los trastornos de la conducta alimentaria cuando estás desesperado. Como he dicho antes, tu mundo está en tu plato, y si tu mundo es no permitirte quererte, tristeza y desesperación, tu alimentación será lo mismo, restricción (no permitirte comer) y tristeza, y entonces crearás la vía para equilibrar ese extremo, los atracones.

Di “no” a la voz que te quiera llevar a los extremos, y mantente en el camino de cuidar tu cuerpo y mente.

Cuerpo sabio que busca el equilibrio

Nuestro cuerpo siempre intentará encontrar el equilibrio. Cuando estemos dándole nutrientes, agua o amor insuficiente, buscará las formas de obtenerlo en la cantidad que lo necesita. Si no tiene entrada de nutrientes, se alimentará de tu muscultura para poder seguir viviendo. Si no tiene entrada de agua, retendrá líquidos. Si no tiene entrada de amor (propio), se obsesionará con el peso, la comida y la imagen. Así que si tú te encuentras en este punto tienes que saber que  no pasa nada contigo, ni estás loco ni eres la única persona a la que le ocurre esto. Las compulsiones se producen para tratar de equilibrar.

Consciencia

Cuando eres consciente, reconoces lo que estás haciendo, y reflexionas sobre por qué lo estás haciendo. Entonces, y con el paso del tiempo, lo comprendes y aceptas, y las cosas empiezan a cambiar. Poco a poco vas siendo más flexible contigo mismo, te vas queriendo más y juzgándote menos, y la obsesión disminuye y vas disfrutando más de los momentos y de la paz interior que vas sintiendo. Y vas ganando confianza, y ves que puedes lograrlo. Puedes quererte. Puedes conseguir eso que quieres. Puedes ser feliz, de hecho, vas a serlo.

Todo en esta vida es una oportunidad para crecer

La desesperación se convierte en una oportunidad de autoconocimiento y crecimiento personal, y te cambia.  Entonces, alimentarte bien y sentir que nutres tu cuerpo, hace que sientas bienestar, esa calma que no has conocido antes. Y esto es la forma saludable de hacer dieta, comiendo aquello que te gusta de forma equilibrada, sin tóxicos, sin elementos que disminuyan tu bienestar, sin restricciones que no desees hacer, sino eligiendo lo mejor que tu cuerpo necesita y con lo que TÚ te sientas bien. TÚ eliges cualquier elemento de tu vida. 

Como he dicho en otros post, una dieta debe ser para una persona y sus circunstancias, porque cada uno tiene su historia y lo que ayuda a alguien, puede perjudicar a otro, independientemente de que las necesidades calóricas sean diferentes para cada persona.

No hagas una dieta que te provoque angustia o ansiedad, ese no es el camino. Siempre habrá un camino apto para ti, y quizá, no sea el más rápido, pero probablemente sí el que te lleve al sitio que buscas, en la dirección de conseguir tu objetivo, y no al revés.

Las restricciones solo te llevarán a lo opuesto de lo que quieres.

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